Posts Categorized : Superación del pasado

Afrontar la Navidad con una silla vacía

Psicólogos en Gijón.

El fallecimiento de un familiar o de un ser querido genera siempre un proceso traumático, que puede ser especialmente complicado en fechas señaladas, como las próximas fiestas navideñas.

La esencia de la Navidad se encuentra en la vida familiar, en el compartir de forma gestual el afecto que nos profesamos, y el gozo de poder estar juntos. Comemos los platos tradicionales, nos hacemos regalos, y organizamos actividades con los pequeños. Pero para aquellos en duelo todos estos momentos despiertan sentimientos de aflicción por la ausencia de la persona fallecida. Más que en ningún otro momento del año, la Navidad es una contradicción: él o ella no están, entonces ¿qué sentido tiene la celebración de estos días?

Desde la experiencia, en el Centro Psicológico Patricia Prendes de Gijón, sabemos que una de las formas más comunes de abordar este conflicto es tratar de suprimir las Navidades. Así, muchas personas desean meterse en la cama, dormirse y despertar en enero, intentando borrar estas fiestas del calendario. También hay otras que deciden hacer algo muy distinto, organizar un viaje a un lugar lejano, rodeados de desconocidos,  donde puedan hacer cosas totalmente diferentes a las habituales. Ambas alternativas proporcionan un alivio inmediato, pero llevan a postergar la recuperación, porque en algún momento tendremos que afrontar una primera Navidad sin ese ser querido y habrá un dolor acumulado.

Otra actitud que adoptan habitualmente las personas en duelo es la de «hacer un esfuerzo» para que el resto de la familia no sufra y todos puedan «sobrellevar» la Navidad.  Tratar de disimular, haciéndose los fuertes, aparentando una normalidad.  Esta máscara obliga a realizar un esfuerzo muy importante, que puede desembocar en la experimentación de mucha tensión y que se traducirá en agotamiento, irritación y ansiedad.

Sabemos que nada volverá a ser como antes pero tú y tu familia podéis empezar a afrontar la vida de una manera distinta. Podéis mantener lo que os ayude en este proceso, eliminar lo que os hace más daño y crear nuevas formas de vivir estas fiestas. ¿Cómo se consigue esto? Te damos unas sugerencias fruto de nuestro trabajos con familias que como tú, han perdido a un ser querido.

  • Haz una reunión familiar antes de que lleguen las fiestas. Sugerimos que participen tanto mayores, como adolescentes y niños. En este encuentro todos deben poder expresar qué sienten, qué necesitan, hablar de sus emociones y de sus deseos. Evidentemente no se podrá hacer todo lo que nos gustaría, habrá cosas que quedarán fuera de nuestro alcance porque aún no estaremos preparados.  Se trata de darnos el tiempo necesario, crear un espacio y unas condiciones que permitan a todos los miembros de la familia afrontar la pérdida de forma conjunta, sin negarla y expresando los sentimientos.
  • Buscar una manera simbólica de recordar a la persona fallecida a lo largo de las fiestas. Se puede utilizar un espacio concreto de la casa en el que colocar alguna fotografía del familiar, recuerdos o una vela. De esta forma se marca claramente un tiempo y un lugar donde poder vivir el dolor y al facilitar la expresión de los sentimientos, esto descargará tensión y nos permitirá disfrutar de otros momentos en familia.
  • Hablad de las cosas que haréis con los niños. Tenedlos en cuenta. Incorporar a los pequeños en todos los rituales de recuerdo. No podéis pasar las fiestas haciendo que nada ha sucedido, que la persona ausente no ha existido nunca o está de viaje.

A los seres humanos nos da miedo hablar de todo lo que es incómodo y nos provoca sufrimiento. Hoy sabemos que no expresar el dolor, lo que llamamos conductas de evitación en el duelo, acarrean consecuencias graves de salud física y mental. Están descritos problemas psicosomáticos, insomnio, trastorno de ansiedad y depresión, problemas de salud, mayor incidencia de cáncer y enfermedades coronarias.

Aunque resulte difícil, desde el Centro Psicológico Patricia Prendes de Gijón, recomendamos dentro de lo posible seguir estas pautas para que, a pesar de todo, podamos disfrutar de lo que tenemos sin olvidarnos de lo que nos falta dándonos a nosotros mismos y a los nuestros la posibilidad de reconstruir una nueva y feliz Navidad.

Sí, hay vida después del divorcio.

Psicólogos en Gijón.

Según las encuestas, España es uno de los países con mayor tasa de divorcios. Por eso, no es de extrañar que en los últimos tiempos en nuestro Centro Psicológico de Gijón recibamos un gran número de parejas que acuden a terapia con el fin de solucionar sus diferencias o bien, una vez decidida la separación, “aprender” a encauzar sus vidas.

Son múltiples e innumerables las razones que llevan a una pareja a la ruptura, desde la falta de comunicación hasta la incompatibilidad de caracteres, pasando por los celos y las infidelidades. Conocer de cerca aquellos motivos que han ocasionado el fin de una relación es clave para encajar la separación y superarla.

En el marco de la cultura occidental arrastramos la idea del amor romántico, una unión sólida y para toda la vida, inculcada en la sociedad desde la más tierna infancia. Sin embargo, nadie nos enseña qué hacer si la relación no funciona y llega a su fin.

Empezar de nuevo es uno de los mayores miedos del ser humano. Por hacer una comparación, el divorcio es similar a un proceso de duelo, y por lo general se vive de la misma manera. Debemos considerar que pasaremos por diferentes etapas que van desde la negación, el enojo, la fantasía, el rencor y la depresión. Si entendemos que se vivirá este proceso , podemos ser capaces de llegar en menor tiempo y de una forma más saludable a la etapa final de aceptación , sin olvidar que el duelo es una cuestión personal, e incluye el perdón de los errores cometidos por uno mismo y también por la otra persona.

En nuestro Centro Psicológico Prendes, fruto de la experiencia en este campo de trabajo, queremos trasmitir la idea de que sí, es posible ser feliz después de una ruptura sentimental, e incluso mantener una relación saludable con aquella persona a la en algún momento decidimos unir nuestras vidas.

No sería correcto ni acertado enumerar los pasos a seguir para alcanzar esa ansiada felicidad, pero con una finalidad más bien reflexiva, dejamos aquí algunas claves.

  • Mantener una relación respetuosa.

El respeto se traduce en responder de una forma adecuada ante las situaciones que se nos presentan. Impide entrar en una lucha de egos que  solo dificulta el crecimiento personal y, en caso de haberlos, el de los hijos. Faltarle el respeto a otra persona, es faltarse el respeto a uno mismo. Si lo haces, deja de hacerlo y, si lo recibes, ya no lo permitas.

  • No lleves las cosas al terreno personal

Uno de los errores más comunes de las personas que llegan a nuestro centro tras una ruptura es pensar que todo lo que hace la ex pareja es para fastidiarlos: creen que el otro solo piensa cómo perjudicarlos y que sus intenciones son siempre negativas. Sin embargo, la gran mayoría de estas cosas son solo suposiciones, la mayoría de las veces poco acertadas. Evita estar observando qué hace tu ex y enfócate en verte a ti mismo: eso es lo importante y en lo que debes invertir tu tiempo.

  • Mejora la comunicación

Mantener una actitud asertiva, evitar sacar a la luz acciones pasadas, dejar de lado rencores y comportamientos vengativos. Acordar de antemano los temas a tratar, y si es necesario, recurrir a un observador externo, que mantenga una posición neutra. En nuestro Centro Psicológico Prendes, en muchos de los casos que atendemos, actuamos como mediadores, solucionando y evitando posibles conflictos.

  • Rompe con el inaceptable sentimiento de propiedad.

En nuestro Centro psicológico, nos encontramos casos de personas que incluso cinco años después del divorcio siguen refiriéndose a su ex pareja como “mi marido” o “mi mujer”. Acepta que ha llegado el final de la relación, y un paso para conseguirlo es cambiar el lenguaje que utilizamos. Tampoco olvides que las personas no somos objetos, no pertenecemos a nadie y nadie nos pertenece.

  • Emprende proyectos

Es habitual, durante el proceso de divorcio, creer que no somos capaces de continuar con nuestra vida, pero en realidad sucede lo contrario. Inicia nuevos proyectos, sigue con los que tenías, cambia tus rutinas para adaptarlas a las nuevas circunstancias y, principalmente, evita curiosear con el fin de saber  qué está haciendo o dejando de hacer el otro. Regálate nuevas oportunidades de éxito y de fracaso.

  • Protege lo más importante: tus hijos.

Los menores no tienen ninguna culpa de los problemas de los adultos. Tras una ruptura debes mejorar la calidad del tiempo que pasas con tus hijos y adaptarte a sus necesidades. No olvides que no son más tuyos que del otro. Evita en todo caso hablar mal de tu ex pareja. Según su nivel de desarrollo, habla con ellos de la situación y los acuerdos a los que habéis llegado. Como profesionales, trabajamos directamente con los menores, ayudándoles a entender los cambios ocurridos en la unidad familiar.

  • La vida sigue

Mantener una actitud positiva es fundamental para evolucionar a una mejor calidad de vida personal, familiar y social. Crecemos bajo la idea de que un divorcio es algo terrible y puede serlo si tu así lo decides. Intenta cambiar la perspectiva. Desde  este contexto, es importante entender el divorcio como un marco propicio para hacer cosas nuevas, emprender proyectos pendientes, crecer como persona, mejorar como padre, madre o incluso como pareja.

Psicóloga en Gijón para Terapia del olvido.
Higiene Mental: Borrar recuerdos negativos

Psicólogos  en Gijón.

En psicología, a veces, superar el pasado, no es una opción. Es el único modo de afrontar el futuro de modo saludable. ¿Es posible borrar el pasado de modo intencional? Para muchos sí lo es. La posibilidad de suprimir deliberadamente esos recuerdos que nos lastran, o son la causa directa de muchos padecimientos psicológicos, se ha venido discutiendo desde hace mucho.

Desde los tiempos de Sigmund Freud y sus teorías sobre el subconsciente y el inconsciente, ha existido una polémica sobre sí existen métodos eficaces para deshacernos de esos recuerdos indeseables. Para quienes buscan un tratamiento psicológico que les ayude a superar algunas huellas incómodas del pasado la cuestión no es baladí.

Desde un punto de vista profesional, como psicóloga en Gijón he abordado muchas veces la incidencia negativa de ciertos recuerdos en afecciones psicológicas muy variadas que van desde la depresión a la angustia o los problemas causados por una visión distorsionada del pasado en algunas personas.  Por eso hemos de expresar la máxima cautela a la hora de valorar estos presuntos métodos o terapias del olvido deliberado, consistentes en un borrado selectivo e intencionado de determinados recuerdos. Es cierto, sin embargo, que hace algunos años ya se publicó un interesante estudio de la Universidad de Lund en Suecia, llevado a cabo bajo la dirección del psicólogo Gerd Thomas Waldhauser que respaldaba en cierto modo las tesis de Freud a este respecto, en relación a si podemos manipular y deshechar las huellas del pasado en nuestra mente.

El principio es sencillo: existen impulsos motores que podemos inhibir deliberadamente tras una fase de entrenamiento o bajo determinados estímulos. Así, el impulso de recoger instintivamente con las manos algo que nos lanzan al vuelo, puede reprimirse intencionadamente. Por ejemplo si, tras varias experiencias, nos arrojan objetos punzantes, pegajosos o simplemente desagradables, a partir de cierto momento, seremos capaces de bloquear esa respuesta instintiva, de modo consciente. De tal forma que en el futuro evitaremos ese movimiento antes casi automático, y dejaremos caer cualquier objeto que nos lacen hasta no estar seguros, al menos, de lo que vamos a recoger con las manos.

En la investigación con voluntarios realizada por el psicólogo Waldhauser, se pidió a estos que practicaran el olvido deliberado de determinados hechos, es decir que trataran de borrarlos de su memoria, siguiendo una serie de indicaciones realizadas por el psicólogo, para posteriormente evaluar sí persistía en su memoria algún tipo de recuerdo sobre esos hechos.

Las mediciones realizadas a aquellos que lo conseguían mediante electroencefalograma, demostraba que en ellos se habían activado las mismas áreas cerebrales que se activan al reprimir un impulso motor, como el explicado en el ejemplo anterior. Esto significaría que, al igual que pueden voluntariamente inhibirse esos impulsos motores, bajo ciertas condiciones, también podría aplicarse un entrenamiento para hacer desaparecer recuerdos determinados. Y, en especial, los negativos.

La clave está precisamente en como debe articularse ese entrenamiento. Una de las tareas del psicólogo, consiste muchas veces en ayudar a superar experiencias negativas. No sólo en los casos de tratamiento del estrés postraumático, sino en otros contextos, como en el tratamiento de la depresión o en la gestión de situaciones de ansiedad o pánico.

A lo largo de muchas terapias llevadas a cabo como psicóloga en Gijón, puedo asegurar que no existe un método único e infalible para superar el pasado con resultados milagrosos. Más bien, se trata de seguir un camino que atraviesa múltiples fases, que empiezan por reconocer nuestro problema, adoptar la resolución de afrontarlo, acudir al psicólogo con esa voluntad y, finalmente, dejarse conducir a través de la terapia adecuada hacia el objetivo del bienestar emocional. Y para lograrlo, la gestión inteligente de nuestros recuerdos, sin duda, debe ser eficaz.

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